esta valla ha vendido nada menos que 2,5 millones de euros en dispositivos robados

Philip James se declaró culpable de los cargos de recibir bienes robados. Este hombre vendió nada menos que 1.000 MacBooks robados, por un valor total de 2,5 millones de euros. Todos estos MacBook, MacBook Air y MacBook Pro fueron robados originalmente por ex empleados de Tesla de los sitios de la empresa, así como por ex empleados de las principales universidades de EE. UU.

Créditos: Unsplash

Apple a menudo ha pagado el precio de su popularidad en estafas más o menos elaboradas. Recordamos, por ejemplo, a este estafador que robó 1 millón de euros a Apple enviando iPhones falsos a reparar durante tres años, o estos dos estafadores que robaron 1,4 millones en tarjetas regalo.

El caso del día se refiere a un receptor de MacBook robado. De hecho, Philip James está acusado haber vendido nada menos que 1000 MacBooks robadospor un valor total de 2,5 millones de euros. Se enfrenta a hasta diez años de prisión. Según las declaraciones de los acusados, todos estos MacBooks, MacBook Air y MacBook Pro fueron robados originalmente por ex empleados de Tesla y de las principales universidades estadounidenses como Stanford y la de Berkeley en California.

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2,5 millones de euros embolsados ​​por la venta de MacBooks robados

Según nuestros colegas de MarketWatch, Philip James compró las máquinas robadas a varias personas entre octubre de 2015 y junio de 2020. Los documentos judiciales indican que pagó entre $1600 y $2250 por cada dispositivo. Cien MacBooks obviamente procedían de varios sitios de producción de Tesla. Un tal Cory Beck, que trabajaba en el departamento de TI del fabricante de automóviles, admitió el robo de estos dispositivos.

Además, otro centenar de MacBooks fueron robados por un empleado de la Universidad de Berkeley. El lote más grande (alrededor de 800 dispositivos) proviene de la Universidad de Stanford por una pareja, Eric y Patricia Castenada. Esta última trabajaba para la escuela de ciencias humanas de la universidad estadounidense, donde se encargaba de proveer las computadoras. Todos los perpetradores del robo nombrados anteriormente se declararon culpables en un caso relacionado.

En cuanto a Philip James, el hombre será sentenciado en julio de 2022. Debido a los cargos que se le imputan y al daño económico causado, corre el riesgo de hasta diez años de prisión. No obstante, accedió a devolver parte de la suma adquirida gracias a la reventa de estos dispositivos robados, hasta 2,3 millones de euros a Tesla y universidades relevantes.

Fuente: Apple Insider

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